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Arrodillado recojo arena roja del suelo y levantándola me pinto con ella el rostro. Sueño que estoy atrapado en un cementerio de helicópteros escondiéndome del sol entre la aridez de los páramos cubiertos de cardos y rocas paleolíticas. Desde la colina más alta veo que vienes corriendo princesa, como si por tus venas corriera acetona. Lideras un ejército de galgos plateados y aéreo-dinámicos con los colmillos prestos a devorar mi pecho.

Despierto. Michelle le baja al drum and bass del teléfono y me arropa con un edredón duro y rugoso, cuando los nueve grados se pasean por la plata banda. En la placa fue la fiesta de su cumpleaños. Yo no alcancé a llegar, porque a JP le dio por estrellarnos con todo y cherokee bajando del páramo. JP es de esas panas que no entiende los límites. Tiene los puños amalgamados como para destruir en la cara de aquel que se la tire del más malandro. Orina solo con un riñón y ya tiene uno de plástico. La pepsicola y el cigarro le quemaron el que perdió por no encontrar donador. Es un hermano, que mete mano por ti cuando la candela siempre está alta. Michelle me canta bajito en alemán y con un tirro blanco cubierto de algodón nuevo sella las heridas. Veo sus alas abrirse, cuando el vapor masculla las gracias en mi boca. Veo sus alas desplegare hasta rozar los bloques sin frisar, mientras una cruz vinotinto pintada como con tempera brilla en medio de su frente.


-Duérmete Parra y regresa al desierto, duérmete baby -
Creo que dice y cambia la canción electrónica desde su Slaider.


Aún tengo las sirenas y el olor a asfalto quemado atado entre mis dientes.
Aún lo tenía, cuando los galgos llegaron al final de la colina
                             
                                   y tu princesa

entre los helicópteros

con una navaja de afeitar abriste mi vientre
para darle de comer
a todos tus animales. 








3 comentarios:

Luna de medio día dijo...

Siempre tan entretenido.

Tus historias no deberían tener fin, digo.

Maily Sequera dijo...

Una bellez(ur)a, Parra.
La acetona en las venas, inolvidable.

Miss. Claws dijo...

C'est magnifique.