14 Canciones para tocar en un barco llamado «Dahara»




“Nuestras maletas maltrechas estaban apiladas en la acera nuevamente; 
teníamos mucho por recorrer. Pero no importa, el camino es la vida”

  


Para serles sincero, yo lo único que siempre he querido es un barco. No imagino toda mi vida encerrado en un cuarto escribiendo o en un aula dando clases de literatura, dedicándome por completo a las artes.  Siempre he sido muy mal académico y no se me da el ser lo suficientemente polite y diplomático para encajar en el medio de las humanidades. Más bien me atrae la idea de fundar un circo, o qué sé yo, ganarme la vida siendo mariachi o conseguir una embarcación. De hecho, no es muy descabellado pensarlo. En varias oportunidades se me ha presentado la opción de zarpar y trabajar en altamar cinco o seis meses pero nunca la he tomado por tener asuntos pendientes que resolver en tierra.

Sin embargo, en tiempos tan turbulentos como estos, se ha convertido en un pensamiento recurrente: Ser el capitán de una barca equipada y cómoda para arribar en las costas de Egipto o Turquía por el mediterráneo, dar una vuelta por el Índico y anclar en Okinawa o ir hasta lo profundo de Oceanía y conocer Polinesia. Quizá no sea un sueño muy interesante y la situación del mundo no esté para viajes de esa categoría, pero si me preguntaran qué es lo que realmente quisiera hacer en la vida, sería eso:

Vivir en un velero que se llame  «Dahara»  y navegar por el mundo lo más lejos que se pueda.

Yo escribo cuentos porque es lo más parecido que tengo a viajar, a ir lejos, a vivir una aventura. Me da la misma clase de esperanza. «Dahara» en árabe significa precisamente eso: Esperanza, misericordia, luz, alegría.  Si no logro vivir en un barco y, más adelante tengo una hija, quizá le ponga ese nombre. El siguiente conteo representa esas canciones sobre las cuales, cada vez que les doy play,  pienso en dejarlo todo, vender cada uno de mis corotos, irme a la costa y zarpar.  


Comencemos:



14. Rise – Eddie Vedder



Es imposible escuchar esta canción y no querer salir corriendo a vivir la belleza de la intemperie. Dejar atrás una vida entera llena de fracasos, errores y miedos –que nunca cabrán en una mochila de viaje-, abrirse paso entre la perfección del mundo natural y buscar la verdad, Dios o lo que sea que queramos encontrar en medio de la inmensidad. Me produce mucho sosiego todo este disco compuesto e interpretado por uno de los poetas norteamericanos más auténticos de su generación: Eddie Vedder. Pensado además para acompañar a la inolvidable “Into the Wild”, una de las road movies más bonitas de la historia.


13. Yann Tiersen - Le Banquet



Soy de los que creen que el jodido acordeón de Tiersen es de los pocos instrumentos que ha logrado capturar la magia de los milagros cotidianos, la intensidad de aquello imperceptible que nos sacude la monotonía, dándonos un empujón para ser nosotros mismos. Me gusta la obsesión que tiene este tipo por reflexionar sin palabras sobre: ¿Qué es realmente arte? ¿Qué es bello? Y responderlo, con sinceridad, en piezas inolvidables. Si comenzara una aventura hacia cualquier lugar seguro sonaría este tema, por hacerme sentir valiente e inspirarme a hacer lo que mi instinto dicte.


12. Anoushka Shankar - Traces Of You ft. Norah Jones



Esta canción es un mar tranquilo, un santuario en calma, la serenidad de una cascada que atraviesa la montaña. El sitar es uno de esos instrumentos musicales capaces de entender y comunicar lo sagrado. Ir, mediante la música, más allá de los ruidos mundanos. Las canciones de Anoushka Shankar me invitan siempre a soñar sobre aquello que hace girar la misteriosa rueda del Sansara y acá, acompañada de la voz de Norah Jones, interpreta la plegaria de quien quiere, contempla y espera.



11. Neutral Milk Hotel - In the Aeroplane Over the Sea



Neutral Milk Hotel es de esos legendarios trovadores que aparecen como un cometa sobre el cielo, dejando una obra descomunal para la historia de la música, y luego desaparecen sin dejar rastro alguno. Esta canción va sobre las promesas, el amor y el olvido. Aquello que queda luego de que el fuego de la juventud arrasa con todo, y que al final se trasforma en un puñado de cenizas arrojadas al océano desde un aeroplano. Himno a la melancolía, a los fantasmas que abrazamos sonriendo en soledad. Perfecta para brindar por aquellos que ya no están. 


10. Yasmine Hamdan – Beirut



Por más que recorramos miles de millas lejos de donde crecimos, siempre habrá un lugar al que llamaremos hogar. Hogar es hacia donde apuntalemos la brújula que habita en nuestro pecho, donde amamos y oramos, las manos que nos bendicen. Ese lugar en donde -así sea por un intentaste- sentimos paz y percibimos lo eterno. Hogar es la alegría en el reflejo de una sonrisa, una comida que entusiasma el espíritu, un paisaje inolvidable. Lo que nos levanta en mitad de la tormenta. Esa búsqueda, estoy seguro, la acompañaría con esta canción.


09. Avett Brothers - Murder in the City



Siempre he creído que por muy poco que me haya tocado tener en esta vida -en bienes, dinero, y oportunidades- soy supremamente afortunado por tener la familia que tengo. Mis viejos son un templo y el amor por mis hermanos es incondicional y sincero. Me hace sentir con demasiada suerte haber coincido en compartir nombre con personas tan maravillosas. Y por ende, creo que el único ápice de temor que puedo tenerle a la muerte, se debe a que no me gustaría ver a ninguno de ellos triste por mi causa. Make sure my sister knows I love / her Make sure my mother knows the same / Always remember there was nothing worth sharing / Like the love that let us share our name” es un verso que me conmueve, y que si por muy mala leche toca, me gustaría sonara en mi funeral. 


08. Jarina de Marco – Main Dish



Jarina de Marco es de las intérpretes más arrechas de la música caribeña contemporánea. Tiene demasiado carácter en sus líricas y su composición es una mezcla kitsch de música afrocubana, merengue dominicano y funk oriental en spanglish. Las mujeres que me enamoran tienen siempre consigo esa imponente energía del trópico, ambigua y majestuosa, como heredada de generaciones anteriores pertenecientes a la diáspora original. Poseen miradas eléctricas, esotéricas y peligrosas, donde te enteras de una vez que les perteneces y tu destino está en sus manos, sin siquiera haberte dicho el nombre. Me gustan las mujeres instintivas, que confían más en sus corazones que en la razón, que aman con pasión (y odian en igual medida) pero que pase lo que pase, no te van a dejar morir. Si comparto barco algún día, seria con alguna santa de ese calibre. 


07. Beirut - A Sunday Smile



Beirut es música para cantar borracho con todos los amigos verdaderos que uno ha tenido en la vida. Hacen canciones maravillosas sobre el regreso y el viaje, sobre esas familias improvisadas con las que uno comparte lo salvaje y exquisito de la vida, sobre el amor que perdona y olvida, sobre los que quedan atrás. Beirut siempre funciona para alzar las copas y beber hasta el amanecer, brindando porque mientras se respire, todavía queda camino que recorrer.  


06. Coeur de Pirate - Place de la République



Si es momento de afrontar un corazón roto, es mejor que los fragmentos suenen como una canción de Coeur de Pirate. La sensibilidad y la ternura de Beatriz -la dulzura de su voz y su delicada interpretación del piano- es capaz de transformar el dolor en belleza. Cada vez que me duele la caída, el abandono o el desamor, siempre aparece Coeur de Pirate para cantarle a la esperanza del reencuentro, del quizás, del nos veremos pronto. Sus canciones son pequeños poemas para sanar en soledad, un kit de primeros auxilios.



05. Pedro Fernández – El Aventurero

Ya mencioné arriba que me gustaría ser mariachi. Y mira, vale, no es mentira. Solo que cuando lo planteé hace algunos años, todos dijeron que eso era una vida de mujeriego alcohólico y, bueno, terminé siendo escritor. Siéndoles franco aún no abandono el sueño. Así que saquen la botella de tequila, pásenme el micrófono: ¡Y por eso tengo el alma de trovador y bohemio! ¡Yo soy el aventurero, puritito corazón!    


04. Natalia Lafourcade - Hasta la Raíz



Esta es de esas canciones amuleto que se prende de las personas y no las suelta por más fuerte que arrecie el vendaval. Folk hermoso y sincero para una época en donde los momentos de belleza, amor y sosiego son una luz gigantesca entre la tormenta. Para llevarla a todos lados, una canción faro, que nos salva y acompaña. Para querer sin reticencias.



03. Moddi – Rubbles 



Rubbles de Moddi es una de las interpretaciones musicales que más me conmueven en la vida. La fragilidad y violencia de este chamo al cantar y tocar el acordeón me golpean como el mar a un rompeolas. Es el huracán y su centro, la destrucción y la calma. Siento que esa es la única manera realmente auténtica de contemplar la vida. Si me hundo algún día, espero que suene esta canción. 


02. Gogol Bordello - Wonderlust King



Himno internacional de todos los ilegales y vagabundos. Punk gitano intercontinental para voltearse de la borrachera y despertar con resaca en un país nuevo o una isla desconocida. No existe exilio para los que quieren pertenecer a todos lados y a ninguno, a la vez. Canción para tener claro que lo que tenemos en común con los demás ciudadanos del mundo es la diferencia. Para brindar por los que se quedan y por lo que se van. La fiesta es el único lenguaje universal. ¡Salud! 


01. Edward Sharpe and the magnetic zeros - Man On Fire



Si pudiese resumir mi juventud en una canción, creo que sería esta.

“I’m a man on fire
Walking through your street
With one guitar
And two dancing feet
Only one desire
That’s left in me
I want the whole damn world
To come dance with me”

Porque el único puerto al que quiero llegar

se llama futuro.